“La Abuela Blogguera: La Reina de la Sociedad Red”
Martha Patricia Palencia Sandoval
“En los últimos años el Internet se ha integrado a la sociedad de una forma impresionante. La palabra correo ya no está pegada a los sellos. Las cartas llegan por correo ordinario, por correo caracol y el e-mail se ha quedado con un sustantivo que antes había que adjetivar como electrónico para diferenciarlo de servicio postal. Cuando alguien me dice que mandará un correo ya no espero que aparezca una carta en mi buzón. La lengua siempre va por delante de los sociólogos y sus teóricos” (Pescador, 2003:15 ).
Para los escépticos, los medios masivos de comunicación están destinados sólo a los jóvenes, quienes han nacido y crecido con todos estos avances tecnológicos; y que los viejos, por su poco contacto con ellos no se deben acercar a ese territorio. Sin embargo existe en España una mujer que a pesar de contar con casi un siglo de vida, ha logrado superar ésta barrera generacional y digital para convertirse en “La Abuela Blogguera” de la Sociedad Red.
María Amelia López vive en la provincia Gallega de España y ha sido galardonada con el premio a mejor Blog en español por los BOB’s (Best of the Blogs Awards), premios que debido a la repentina euforia por los blogs, se posiciona rápidamente como los Oscares para las películas.
Y ¿Qué quiere decir esto? ¿Por qué la ganadora de dicho concurso es una persona de la tercera edad y no un joven, como muchos esperarían? ¿Qué nos dice de la sociedad y del rol que tienen los adultos mayores en ella? ¿Será que al final del día, en medio de la sociedad que se jacta de estar universalmente comunicada, se busca la sabiduría, el consejo y la compañía de una persona, con más experiencia que las propias? Y lo más importante: ¿Será la brecha tecnológica entre generaciones no más que un espejismo formado por un paradigma? Paradigma que debe ser roto.
La Sociedad Red
Las nuevas tecnologías en las telecomunicaciones están cambiando, aún más el diccionario. Hace ya años que charlar ha dejado de estar relacionado con una presencia física y chatear ya no solo significa tomar vinos con los amigos. De hecho, faltan verbos para definir, sin largas frases, los nuevos modos de comunicación. Cuando usamos un Blog, la mensajería instantánea, el e-mail, las videoconferencias o el teléfono para interactuar con los demás... ¿charlamos?, ¿conversamos? como decía un viejo eslogan de una compañía telefónica “lo importante es hablar”.
La comunicación, en todas estas formas y las que lleguen después, no sólo es lo que nos diferencia de los animales. Para el hombre, hablar no es únicamente una virtud; es una necesidad.
Los blogs o bitácoras electrónicas se han convertido en Killer Applications. Un Killer Application es aquella tecnología que ha conseguido trascender de su papel de herramienta y se ha convertido en una necesidad social, en algunos casos, una adicción.
De igual manera que el memorizar los nombres de nuestros jugadores favoritos de football, hablar sobre lo que ocurrió en algún programa de televisión, platicar horas por teléfono o investigar sobre la vida de alguien a quien admiramos; el “postear” por Internet y comunicar lo que uno quiera, con total libertad de expresión (y aún mejor con retroalimentación den forma de “comments”) puede promover a las personas de un hobby y un pequeño escape del mundo real.
En algunos casos este hobby va más allá y se convierte en una obsesión, en la cual el individuo se desconecta de la realidad para sumergirse en su mundo de fantasía y evadir las responsabilidades.
"Any compulsive behavior is about people learning to avoid something else,"(Un comportamiento compulsivo, se refiere a personas aprendiendo a evadir algo más) dice el psicólogo Lynn John Rambeck. "It might be a lot easier to deal with life to get on the computer and in a chat room where you can act out a comfortable role." (Puede ser más fácil lidiar con la vida metiéndose a la computadora y a un cuarto de Chat en donde puedes actuar un cómodo papel.)
"The longer we live, the more we know that we do come out on the other end," (entre más vivimos, más sabemos que acabamos en el otro lado) dice Elizabeth George, directora ejecutiva del Minnesota Council on Compulsive Gambling Inc.
La comunicación es el fundamento de toda la vida social. Si se suprime en un grupo social todo intercambio de signos orales o escritos, el grupo deja de existir. En efecto, desde el momento de su nacimiento hasta el de su muerte, el individuo establecerá intercambios. Se trata de una actividad compartida que, necesariamente, pone en contacto psicológico a dos o más personas. La comunicación permite satisfacer ante todo un deseo primario: el de informar, ya que se dirige a la razón a la inteligencia humana.
Responde a continuación a una segunda necesidad: la de persuadir, dirigiéndose entonces a la efectividad, es decir, a los sentimientos y emociones. El hombre está siempre dispuesto a comunicar de forma verbal o explícita, o de forma no verbal o implícita. Por consiguiente, la comunicación consiste en cualquier comportamiento que tenga como objetivo suscitar una respuesta o comportamiento especifico por parte de una persona o de un grupo determinado. La comunicación es un proceso de transición de un mensaje, que se realizará gracias a un código que puede estar formado por gestos, palabras, expresiones, etc.
Vivimos en un planeta que cambia de manera constante, un mundo en el cual las nuevas tecnologías nos han rebasado y en el que la idea de “aldea global”, como diría McLuhan, se está concretizando en una realidad. Y es que cuando hablamos de globalización tendemos a pensar inmediatamente en términos económicos y políticos, en empresas, en mercados y en dominación principalmente financiera, pero ¿acaso pensamos en por qué nuestra resistencia al cambio es poca o nula? ¿Acaso pensamos por qué tendemos a ver con mejores ojos a una persona con rasgos caucásicos que a los indígenas de nuestras propias sierras? ¿Por qué es que soñamos un sueño, que ciertamente se nos ha enseñado no es nuestro: el sueño americano?
Si bien el cambio no se ha dado de la noche a la mañana, los factores que influyen en nuestras conductas y que coadyuvan la implantación de tales ideas globales en nuestra sociedad son a veces pasadas por alto. Los medios de comunicación como intermediarios entre los individuos y la sociedad, ya sea a un nivel local o mundial, tiene un fuerte impacto dentro de cada persona que tiene contacto con ellos. Las distancias y los tiempos se han, de cierta forma, desvanecido. La prensa oral, escrita, la radio, la televisión, el cine, las empresas publicitarias con su constante bombardeo de imágenes y anuncios, así como el más reciente invento: Internet; son agentes de opinión a los cuales nos encontramos expuestos constantemente y transmiten mensajes locales e internacionales. Muchos llaman a nuestra época como la: Era de la Información.
De la misma forma, Manuel Castells señala que la organización social en la cual vivimos inmersos hoy en día, esta basada en la generación y procesamiento de información, que a su vez se convierte en fuente principal de poder y productividad. A esto él lo llama: Sociedad Informacional.
Dicha sociedad, ha creado, sin lugar a dudas, discrepancias dentro del lenguaje y la comunicación entre generaciones. La globalización, el neoliberalismo, las nuevas tecnologías, el Internet y la inmediatez que éste proporciona han cambiado la forma en que vemos el mundo, en que lo percibimos y sobre todo en cómo nos comunicamos con él.
María Amelia López: La Abuela Blogguera
Por ésta razón es importante presentar el caso de María Amelia López, mujer gallega que a los 95 años de edad, ha sabido sobrepasar la brecha generacional y digital, logrando así conquistar al mundo con su blog en la red: “A mis 95”. Sitio en Internet que ha sido reconocido como el mejor blog en Español del mundo, según los BOB’s (Best of the Blogs Awards). Pues a menos de un año de haber sido inaugurado ya lleva más de 500 000 visitas y es agasajado por personas de todos los países del mundo.
Los medios de comunicación globales han recibido la noticia del premio con una sorpresa absoluta, y es que nadie se esperaba que una persona mayor alcanzará tales niveles de popularidad como lo esta haciendo, sobre todo porque se trata de algo tan novedoso como son los blogs.
Tanto televisión, radio y medios escritos han publicado notas sobre este suceso. En México se puede demostrar un creciente interés de cómo este nuevo medio para expresarse.
El Universal dice que:
“Le escribe gente de todas partes, sobre todo de Latinoamérica, "los de Chile son de lo más agradable" , dice con cariño, "también me escriben de México, Perú, Venezuela... me hablan cosas tan bonitas que me dan ganas de vivir" .”
y La Frontera:
“ En su sencillez, ella no se considera ejemplo de nadie pero antes de tener su blog habló de Internet a gente de su edad "incluso más jóvenes", aunque, según cuenta, "ellos me decían que ese aparato del que les hablaba tiene mucha malicia y sólo se hablan imbecilidades".”
La superestrella “bloguera” inicia su bitácora diciendo: "Amigos de Internet hoy cumplo 95 años. Me llamo María Amelia y nací en Muxía (A Coruña) el 23 de diciembre de 1911". Esta señora conoció el Internet después de haber visto a su nieto utilizarlo:
"Cuando vi usar Internet a mi nieto ya me interesó. Yo dije '¿pero esto que es? ¡Aquí se sabe de todo! Yo quiero un Internet'"
Aunque la “abuela blogguera” dice haberse sentido impactada por las nuevas tecnologías y sobre todo por cómo es que funciona una herramienta tan moderna como lo es el Internet, también es cierto que dice haberse quitado 20 años de encima con su blog, ya que las cosas han cambiado demasiado a lo largo de su casi siglo de vida:
"Internet me ha dado vida, yo era comunicativa pero ahora me noto querida, arropada, porque son muchos los que me escriben, y mucho lo que me cuentan, y me hacen revivir",
Ante tanta expectativa acerca de esta mujer que ha roto cualquier paradigma acerca de los nuevos medios de comunicación, hemos logrado contactarla para que nos cuente su experiencia.
Cuando llegamos a la pequeña casa en Muxía, nos sorprendió el hecho de haber sido recibidos por una mujer de cabellos canos, peinada delicadamente hacia atrás, consciente de su imagen que se apoyaba frágilmente sobre un bastón.
Nos saludó cordialmente, con mucho espíritu, realmente no aparentaba la edad que decía tener. Ésta persona con noventa y cinco, parecía ser un portal en el tiempo, en el que los años iban y venían sin poder definir en ella la vejez que representaba.
Al entrar a la casa no tardó en ofrecernos bocadillos y en darnos todas las atenciones que distinguían a la hospitalidad de cualquier abuela gallega. Apenas tocamos el tema del blog cuando comenzó diciendo:
- "¡Yo creí que el blog era una libreta, un block! Cuando empecé pensé ¿en qué lío me metí? Me contestaron unos mil (...) Y ahora soy de todo el mundo".
- ¿En qué medida le ha cambiado la vida el blog?
- Pasaba mucho tiempo sola porque mi nieto iba a trabajar y bastante hizo con regalarme este blog. Yo quería comprar el Internet, pero el día de mi cumpleaños me regaló un blog. Ese regalo no vale para nada, le dije. Pero él me comentó que podía comunicarme con todo el mundo. Ahora no tengo esa soledad. Estoy muy acompañada.
- Eso le alegrará, claro.
- Estoy muy contenta con ellos y ahora tengo amigos en los cinco continentes. Yo, que soy muy charlatana, me encontré de repente completamente sola, no tenía con quien hablar y me iba consumiendo. Todos me murieron y, cuando voy al pueblo, no me encuentro a nadie conocido y sus casas pertenecen a otras personas. Gracias que tengo a mis nietos y a unos sobrinitos encantadores...
- ¿Y qué le parece que, con la competencia que había, hayan tenido en consideración sus escritos?
- Yo estaba contenta si no me pasara nada. No me gustan estas rencillas, pero si pienso de una manera, no voy a ser una hipócrita. Estoy disgustada con el jurado porque deberían otorgarme todos los votos que tenía. No me habló claro cuando perdimos los votos, aunque mi nieto me decía que yo estaba equivocada. Pero me quedé con una miseria de votos.- El jurado dice que se trató de un ataque y, al margen de eso, le ha concedido el premio más importante.
- No me disgusté por eso, porque no soy merecedora de un premio. Fueron los blogueros los que me votaron. Yo soy una mujer muy sencilla y me contento con cualquier cosa. No soy ninguna eminencia para que me den un premio. Pero agradé a la gente porque soy una anciana y necesito cariño. Aunque no quiere que hable de él, tengo un nieto excepcional. Cómo no voy a hablar, si mis nietos son mis ojos. ¿Me entiende usted?
- Claro ¿Cómo es que usted se siente, con todo lo sucedido?
- Yo ya estoy dando las últimas, porque ya no me encuentro muy bien. A ver si cumplo los 96, que me falta un mes. Después, lo que el Todopoderoso quiera. Pero la verdad es que me asusta la muerte.
En este mundo, hay gente bien intencionada. Pocos son los malos que quieren deshacer este universo tan precioso. Yo me contento y con mis blogueros, que son los que me dan la vida y me entretienen. A veces, tengo ganas de llorar y, en ese momento, unos niños me mandan unas cartas. Que maravilla que se acuerden de una anciana. Quieren que sea su abuelita. Eso es una preciosidad. Pero claro, hay gente que me llama tonta, porque a mí me gusta este Internet. Algunas de 60 años me comentan que me paso de moderna, pero yo les digo que ellas ni siquiera tienen conversación.
- ¿Qué le diría a éstas personas?
- Les diría que no tengan miedo a esto, al contrario, vivirán mejor comunicándose con Internet (…) A mí eso me entretiene y me hace pensar, discurrir, mi cerebro trabaja y no pierde memoria. Si no se habla con nadie, ni se ve a nadie, va consumiéndose la inteligencia.
- ¿Y a los jóvenes?
- Que la vejez es triste, ya sea que la gente nos deja siempre de lado, sobre todo cuando nos dicen: “¡Tú que sabes! ¡Tú que sabes!
Por su parte, los expertos aseguran que "Aunque nada puede sustituir las necesidades afectivas, Internet puede ser un medio de comunicación, con el correo, el chat o la mensajería, o una fuente de distracción adaptable a las propias preferencias y que siempre está ahí", señala Laborda, director del Observatorio de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información de Red.es, entidad del Ministerio de Industria en España.
Por su parte Román Gubert nos señala que el hombre no puede vivir sin emociones ni sentimientos, cuyas representaciones constituyen precisamente la materia prima de la mayor parte de las industrias culturales que manufacturan y difunden ficciones audiovisuales, entretenimiento y publicidad. Pero el más superficial análisis de estos contenidos revela, sin asombro de duda, que existe un déficit emocional masivo en la sociedad postindustrial e informatizada y que esta carencia intenta suavizarse artificialmente con textos, imágenes y sensaciones inventadas que intentan reemplazar la vida por una seudovida consoladora. Éste es el caso de los mensajeros y los chats. De nuevo, la flor natural ha sido reemplazada por una de plástico, mientras la algarabía mediática trata inútilmente de mitigar la soledad electrónica de los ciudadanos. Pues la mayor parte de las cosas pasan dentro de la cabeza de la gente, en vez de pasar en el mundo real. Paradójicamente, la era de las comunicaciones se ha revelado finalmente como la era de la soledad, mientras la tan cacareada modernización se ha traducido para mucha gente en marginación.
"Ahora tengo amigos en todo el mundo (...) Yo soy universal", concluye María Amelia.
